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Piedras Preciosas

Llevamos mucho tiempo hablando de distintas piedras preciosas o gemas y nos hemos dado cuenta que nunca os hemos explicado, realmente, qué son.

Con este post lo que queremos es despejar las dudas que tengáis y echar un poco de luz sobre algo que nos rodea día a día.

No hay distinción en cómo se nombran, se puede decir gema o piedra preciosa, de las dos maneras está bien dicho. La mayoría son minerales que se utilizan con distintos fines como la joyería, la tecnología, la curación, el alivio espiritual, para realizar ritos, etc. Otras, sin embargo, están hechas o por la mano del hombre o por la propia naturaleza como, por ejemplo, las perlas.

Cuanta más belleza tenga y menos haya colaborado el hombre para darle forma, mayor será el valor que se le otorgará.

Piedras preciosas y semipreciosas

Se suelen dividir en dos tipos: las piedras preciosas en sí y las piedras semipreciosas.

Las piedras preciosas sólo son cuatro: el Diamante, el Rubí, el Zafiro y la Esmeralda. Tienen mayor dureza, por lo que también tienen mayor durabilidad, son más difíciles de encontrar y son las más bellas de todas.

Piedras Preciosas

El Diamante es la más dura de las 4, teniendo un 10 en la escala de Mohs (que va del 1 al 10) y es una de las piedras más difíciles de conseguir, por lo que su explotación ha traído más de un conflicto.

El Rubí está justo debajo del diamante en la escala de Mohs. Su dureza es de 9 aunque es mucho más resistente a la corrosión y mucho más vistoso, llegando a ser la piedra preferida por muchos ricos y famosos. Su característico color rojo la convirtió en símbolo de la realeza por querer asemejar a la sangre de Cristo.

El Zafiro pertenece a la misma familia que los rubíes aunque tiene una dureza muy similar a la del diamante. Prácticamente, sólo se utilizan para joyería aunque también es usual verlos en aplicaciones láser.

Y la Esmeralda, que es una de las piedras preciosas más valoradas por la rareza de su color y su cristalinidad.

Piedras Semipreciosas

Las piedras semipreciosas son las que pasamos a detallar a continuación:

La Turquesa. Se trata de un mineral formado por fosfato de cobre y aluminio muy valioso y apreciado como piedra ornamental durante miles de años. Tiene una dureza de 6 en la escala de Mohs, es una de las piedras más frágiles que hay y los agentes químicos de los cosméticos y los perfumes o la continua exposición al sol pueden dañar el color original de la turquesa.

El Topacio es una de las piedras preciosas más utilizadas a lo largo de la historia. Tiene una amplia gama de colores como el marrón, amarillo, azul, rosado, rojo…siendo el más popular el topacio azul.

El Ópalo es una variedad muy rara del cuarzo que tiene una dureza en la escala de Mohs de 6 y es considerada una piedra muy singular ya que tiene la propiedad de reflejar varios colores en su interior.

La Perla es de origen orgánico, su proceso de creación puede durar meses e incluso años, siendo estas últimas de las más valoradas. Las perlas naturales se forman cuando un cuerpo extraño se introduce en el interior del cuerpo del molusco, el cual reacciona cubriendo lentamente la partícula con una mezcla conocida como nácar. Este proceso se repite una y otra vez hasta que la perla queda formada.

El Jade es un material utilizado desde hace más de 5.000 años para fabricar todo tipo de utensilios, artículos de decoración y joyas. Por su dureza y resistencia fue también muy utilizado para la elaboración de armas, máscaras y todo tipo de herramientas.

La Circonita, en la escala de Mohs tiene un 8,5, es muy densa, se raya con facilidad aunque sigue siendo una gran desconocida.

El Ámbar es resina vegetal fosilizada proveniente de las coníferas y su color más conocido o común es el amarillo.

El Lapislázuli está compuesto por silicato cálcico, pirita, calcita, lazurita y wollastonita, minerales que le dan el color tan característico y bello de esta piedra. Su precio llegó a superar, en la Antigüedad, incluso al del oro.

La Aguamarina es una gema muy aprecia en joyería por su belleza, su color y su dureza.

El Perídoto, al que se conoce también con el nombre de Crisolita, Su dureza ronda entre los 6,5 y 7 en la escala de Mohs, no es resistente a los ácidos y es muy frágil. Es una de las pocas piedras preciosas que se encuentran en un solo color, el verde.

El Cuarzo tiene una dureza en la escala de Mohs de 7, es muy económica y su increíble transparencia se debe a la lenta cristalización de los magmas que la forman.

El Ágata tiene dureza en la escala de Mohs es de 7, puede tener varios colores y ser transparente.

Conclusión

Para poderlas distinguir entre ellas tenemos que atenernos a la escala de Mohs que mide la dureza del mineral y a una escala que mida la perfección, la belleza, la rareza y la escasez. Como decíamos antes, cuanto menos haya sido manipulada por el hombre, más valiosa para el mismo es.

Cualquiera de ellas las puedes encontrar en nuestra página de subastas, ya sea en su estado natural como gemas o bien engarzadas en magníficas joyas que harán las delicias de cualquier comprador. Invertir en joyas siempre es un negocio seguro, así que si estás interesado, sólo tienes que entrar en www.subastasdarley.com, registrarte y pujar por aquella o aquellas joyas que más te interesen.

Joyas Famosas

Hoy os queremos acercar al mundo de las Joyas desde otro punto de vista, el de lo inalcanzable. Y es que las joyas de las que vamos a hablaros en este post son tan famosas y costosas que no son para el común de los mortales.

Diamante Hope

Sin dudarlo ni un minuto, la primera de las joyas de las que os vamos a hablar es el Diamante Hope.

Una auténtica obra de arte. Un diamante azul de 45 quilates que se encuentra en el Museo Nacional de Historia Natural de la Institución Smithsoniana.

Es una de las joyas más hermosas y más letales ya que, según las leyendas, 23 de sus dueños fallecieron en extrañas circunstancias.

Robada por un sacerdote a un ídolo hindú, perteneció al contrabandista francés Jean Baptiste Tefernier, fallecido por el ataque de unos perros salvajes, al rey francés Luis XIV, que murió arruinado y despreciado, a la princesa Lambrelle, apaleada por el pueblo, el magnate americano Ned McLean, cuyos hijos murieron en un accidente de coche y por sobredosis, él mismo acabó sus días en un manicomio.

Su último comprador tuvo la inteligente idea de donarlo a una institución para evitarse problemas mayores.

Diamante Orloff

El Diamante Orloff perteneciente a Catalina la Grande tiene forma de huevo partido por la mitad y fue descubierto en un templo hindú. Es blanco con reflejos azulados y tiene 189 quilates.

Perla Peregrina

La Perla Peregrina forma parte de las joyas de la Corona Española. Se trata de una perla de tamaño inusual que fue traída desde Panamá en el siglo XVI. Tiene 58 quilates y forma de lágrima, lo que la hace tan especial y deseada.

Fue lucida por las sucesivas reinas que ocuparon el trono español de diferentes maneras, ya sea en un broche, en un sombre o en un collar. Ha pasado sus 400 años de vida adornando a la realeza, hasta que, por vicisitudes de la vida, acabó en siendo propiedad de Elisabeth Taylor. Hace unos años se vendió a un particular por la friolera de 9 millones de euros.

Collar de María Antonieta

El Collar de María Antonieta de Francia también estuvo envuelto en intrigas palaciegas. Y es que parece ser que la Reina lo consiguió siendo víctima de una estafa.

De hecho, la historia ha sido calificada como “una de las farsas más descaradas de la Historia”.

Parece ser que el Rey Luis XV encargó la joya de 648 diamantes para su amante pero murió antes de pagarla. El por entonces obispo de Rohan se lo queda instando al joyero a que lo cobre a la Reina María Antonieta. Mientras tanto el collar es vendido por piezas y el importe se lo queda una falsa condesa de Valois que quería enriquecerse a costa de la Reina. Al final acaba en la hoguera.

L’Incomparable

El collar denominado L’Incomparable está compuesto de diamantes blancos de un total de 637 quilates encontrado en el Congo en 1980.

El diamante central se denomina “El Gigante Dorado” y, sólo él, tiene 407 quilates. Fue creado por el famosísimo joyero Mouawad.

Collar de la Inquisición Española

Por último, el Collar de la Inquisición Española.

16 Diamantes medianos, 120 diamantes pequeños y 15 Esmeraldas componen este precioso collar cuyo nombre nada tiene que ver con la Inquisición de España.

Según el Instituto Smithsoniano, la definición para la esmeralda central que adorna este collar es que, sin duda alguna, se trata de una de las mejores esmeraldas del mundo.

Es de origen colombiano, extraído de las minas por colonos españoles que la vendieron al Imperio Mongol, el Persa o el Otomano, no se sabe bien.

Fue llevada por Katherine Hepburn en le Gala de los Oscar de 1947 y, a partir de 1955, pasa a pertenecer al Instituto Smithsoniano del Museo Nacional de Historia Natural de Washington.

En Subastas Darley no tenemos joyas tan famosas pero sí únicas para aquellas personas que las adquieran. No dudéis en visitarnos para comprobarlo.

JOYAS MALDITAS

A lo largo de la historia de la Humanidad siempre han existido leyendas sobre maldiciones que están arraigadas en ciertos objetos y que han sido motivo de auténticas desgracias.

Una de las formas más extendidas en que se han presentado es en forma de preciosas joyas que han ido pasando de unos a otros sembrando incertidumbre, maldad, muerte y desgracias varias.

En estos post vamos a unificar las joyas malditas más conocidas, las que han dado más que hablar a lo largo de la historia.

Empecemos por el Delhi Purple Sapphire.

Esta preciosa joya esconde detrás una gran historia.

Realmente se trata de una amatista y no un zafiro como su nombre indica. Pertenecía al templo de Indra en Cawnpore (India) del que fue robada en 1857. Encontrada en 1970 por Peter Tandy mientras hacía inventario en el Museo de Historia Natural de Londres, sembró de desgracias a todo aquél que osó tocarlo.

Los primeros propietarios fueron el coronel de caballería W. Ferris y su hija a los que, según, él, desde el mismo momento que entró en sus vidas se convirtieron en desgraciados y perdieron salud y dinero.

Después la adquirió Edward Heron-Allen en 1890 quién intentó deshacerse de ella regalándosela a un amigo que no creía en esas cosas pero quien se la devolvió tras sufrir innumerables desdichas. Edward la tiró al río y al poco tiempo volvió a llegar a él tras entregársela un tasador que la había encontrado.

Para deshacerse definitivamente de ella, le hizo un conjuro y la encerró dentro de siete cajas con una nota que ponía: “Cualquiera que abra las cajas leerá esta advertencia, y después hará con la gema lo que considere oportuno. Mi consejo es que la arroje al mar”.

A la muerte de este, su hija la donó al Museo.

El Diamante Hope es el siguiente de nuestra lista.

Una de las joyas más hermosas y más letales ya que, según las leyendas, 23 de sus dueños fallecieron en extrañas circunstancias.

Robada por un sacerdote a un ídolo hindú, perteneció al contrabandista francés Jean Baptiste Tefernier, fallecido por el ataque de unos perros salvajes, al rey francés Luis XIV, que murió arruinado y despreciado, a la princesa Lambrelle, apaleada por el pueblo, el magnate americano Ned McLean, cuyos hijos murieron en un accidente de coche y por sobredosis, él mismo acabó sus días en un manicomio.

Su último comprador tuvo la inteligente idea de donarlo a una institución para evitarse problemas mayores.