Archivos de la categoría Joyas Selectas

Grandes piezas de la Joyería,desde los primeros tiempos del hombre,hasta nuestros días.

Joyas Famosas

Hoy os queremos acercar al mundo de las Joyas desde otro punto de vista, el de lo inalcanzable. Y es que las joyas de las que vamos a hablaros en este post son tan famosas y costosas que no son para el común de los mortales.

Diamante Hope

Sin dudarlo ni un minuto, la primera de las joyas de las que os vamos a hablar es el Diamante Hope.

Una auténtica obra de arte. Un diamante azul de 45 quilates que se encuentra en el Museo Nacional de Historia Natural de la Institución Smithsoniana.

Es una de las joyas más hermosas y más letales ya que, según las leyendas, 23 de sus dueños fallecieron en extrañas circunstancias.

Robada por un sacerdote a un ídolo hindú, perteneció al contrabandista francés Jean Baptiste Tefernier, fallecido por el ataque de unos perros salvajes, al rey francés Luis XIV, que murió arruinado y despreciado, a la princesa Lambrelle, apaleada por el pueblo, el magnate americano Ned McLean, cuyos hijos murieron en un accidente de coche y por sobredosis, él mismo acabó sus días en un manicomio.

Su último comprador tuvo la inteligente idea de donarlo a una institución para evitarse problemas mayores.

Diamante Orloff

El Diamante Orloff perteneciente a Catalina la Grande tiene forma de huevo partido por la mitad y fue descubierto en un templo hindú. Es blanco con reflejos azulados y tiene 189 quilates.

Perla Peregrina

La Perla Peregrina forma parte de las joyas de la Corona Española. Se trata de una perla de tamaño inusual que fue traída desde Panamá en el siglo XVI. Tiene 58 quilates y forma de lágrima, lo que la hace tan especial y deseada.

Fue lucida por las sucesivas reinas que ocuparon el trono español de diferentes maneras, ya sea en un broche, en un sombre o en un collar. Ha pasado sus 400 años de vida adornando a la realeza, hasta que, por vicisitudes de la vida, acabó en siendo propiedad de Elisabeth Taylor. Hace unos años se vendió a un particular por la friolera de 9 millones de euros.

Collar de María Antonieta

El Collar de María Antonieta de Francia también estuvo envuelto en intrigas palaciegas. Y es que parece ser que la Reina lo consiguió siendo víctima de una estafa.

De hecho, la historia ha sido calificada como “una de las farsas más descaradas de la Historia”.

Parece ser que el Rey Luis XV encargó la joya de 648 diamantes para su amante pero murió antes de pagarla. El por entonces obispo de Rohan se lo queda instando al joyero a que lo cobre a la Reina María Antonieta. Mientras tanto el collar es vendido por piezas y el importe se lo queda una falsa condesa de Valois que quería enriquecerse a costa de la Reina. Al final acaba en la hoguera.

L’Incomparable

El collar denominado L’Incomparable está compuesto de diamantes blancos de un total de 637 quilates encontrado en el Congo en 1980.

El diamante central se denomina “El Gigante Dorado” y, sólo él, tiene 407 quilates. Fue creado por el famosísimo joyero Mouawad.

Collar de la Inquisición Española

Por último, el Collar de la Inquisición Española.

16 Diamantes medianos, 120 diamantes pequeños y 15 Esmeraldas componen este precioso collar cuyo nombre nada tiene que ver con la Inquisición de España.

Según el Instituto Smithsoniano, la definición para la esmeralda central que adorna este collar es que, sin duda alguna, se trata de una de las mejores esmeraldas del mundo.

Es de origen colombiano, extraído de las minas por colonos españoles que la vendieron al Imperio Mongol, el Persa o el Otomano, no se sabe bien.

Fue llevada por Katherine Hepburn en le Gala de los Oscar de 1947 y, a partir de 1955, pasa a pertenecer al Instituto Smithsoniano del Museo Nacional de Historia Natural de Washington.

En Subastas Darley no tenemos joyas tan famosas pero sí únicas para aquellas personas que las adquieran. No dudéis en visitarnos para comprobarlo.

Las joyas más caras del mundo

Hoy os vamos a proporcionar una pequeña lista con las joyas que han alcanzado el valor más alto en el mercado. Se trata de las joyas más caras del mundo hasta el momento.

Hasta la fecha, el denominado “Pink Star” ha sido la joya más cara de la historia alcanzando el importe de 62,3 millones de euros.

Pink Star.

Pink Star.

Subastada por la casa Sotheby´s de Ginebra, esta joya es un diamante de 59,6 quilates con un intenso color rosa y una gran pureza hallado en una mina sudafricana.

El segundo que alcanzó el precio más elevado fue el Graff Pink Diamond con un importe de 33 millones de euros. También subastada en la casa Sothesby’s, es un diamante de color rosa de 24 quilates.

Graff Pink Diamond.

Graff Pink Diamond.

25 millones de dólares es el precio que consiguió el reloj más caro del mundo, un reloj Chopard que tiene 431 diamantes y 201 quilates.

Reloj Chopard.

Reloj Chopard.

A continuación tenemos el Diamante Wittelsbach adquirido por 18,7 millones de euros con 35,56 quilates y perteneciente a los denominados “diamantes azules”. Fue hallado en una mina en la India y formó parte de las joyas de la Corona de Baviera y luego de la Corona de Austria.

Diamante Wittelsbach.

Diamante Wittelsbach.

Le sigue en precio el Diamante del Arquiduque José Augusto de Austria subastado en Christie´s por 18 millones de euros. Ha sido considerada una de los más puros del mundo.

Diamante del Arquiduque José Augusto de Austria.

Diamante del Arquiduque José Augusto de Austria.

Por 17 millones de euros se subastó en Christie’s en Perfect Pink, diamante de color rosa de 14,2 quilates.

Pink Star.

Pink Star.

Más de 16 millones de euros pagó un coleccionista privado por el diamante azul de Chopard engarzado en un anillo y que tiene unos 18 quilates.

Diamante azul de Chopard.

Diamante azul de Chopard.

El rubí de Barna en forma de corazón y montado en un collar de diamantes de 155 quilates fue vendido por más de 14 millones de dólares.

Y, por último, aunque la lista es mucho más amplia, tenemos una joya de las más célebres actrices de Hollywood, Liz Taylor: la Perla Peregrina. Se subastó en la casa Christie’s por 14 millones de euros.

La Perla Peregrina.

La Perla Peregrina.

JOYAS MALDITAS IV

La última de las joyas de las que vamos a hablar en este especial de joyas malditas, es el diamante Orlov.

(http://orfebrealejandroglade.blogspot.com.es/2012/12/orlov-el-hermoso-diamante-maldito.html)

Se cree que originariamente era uno sólo junto al Gran Mongol, ahora desaparecido, aunque no hay nada probado. También se le conoce por el nombre de “Ojo de Brahama” por creerse que fue robado a la estatua de la deidad hindú Brahama.

Según la leyenda, quedó maldito al ser robado a un dios hindú, lo que provocó que todos aquellos que lo tuvieran en su poder acabarán suicidándose o muriendo en extrañas circunstancias.

El robo parece que fue perpetrado por un desertor francés, que tras años infiltrado junto a los hindúes (se hizo hinduista) elaboró un plan con el que hacerse con la preciada joya.

A partir de ahí, el diamante pasó por innumerables manos hasta que apareció en Ámsterdam, donde Grigori Grigórievich Orlov, conde ruso, lo compró por 400.000 florines. El motivo de compra tan elevada fue que se lo quería regalar a la futura zarina Catalina II de Rusia, de quien estaba perdidamente enamorado.

Catalina bautizó al diamante con el nombre del conde y parece que pasó a formar parte de la colección de las joyas de la Corona rusas hasta 1917 en la que se produjo la Revolución Rusa.

A partir de ahí se pierde la pista hasta que en 1932 aparece en Nueva York en manos del magnate J. W. Paris que se suicidó poco tiempo después. Años después cayó en las manos de Nadia Vygein-Orlov y Leonila Galitsine-Bariatinsky, princesas rusas quienes al tiempo de adquirirlo, se suicidaron en extrañas circunstancias.

Después de todo aquello, se decidió dividir el diamante en 3 partes para anular la maldición que parecía estar arraigado a él y fueron adquiridos por coleccionistas privados.

Desde entonces parece que la maldición ha cesado, aunque hace unos años, la actriz Felicity Huffman tuvo la oportunidad de lucir uno de ellos en la entrega de los Oscar pero, tras conocer la historia que lo rodeaba, decidió no hacerlo.

Hasta el día de hoy, no ha vuelto a ocurrir una desgracia de similares magnitudes.

LA TORRE DE LONDRES, GUARDIÁN DE LAS JOYAS DE LA CORONA

Hasta ahora hemos estado hablando de las joyas de la Corona Británica pero ¿Dónde están? ¿Quién las custodia?

La respuesta está en la Torre de Londres, una de las atracciones turísticas más importantes, famosas y visitadas del país.

Oficialmente Palacio Real y Fortaleza de su Majestad, la Torre de Londres es un castillo junto al Támesis fundado en 1066 que durante muchos siglos ha tenido un destacado papel en la historia del país habiendo sido armería, casa de fieras, cárcel, tesorería, Real Casa de la Moneda y guardián de las joyas de la Corona.

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1988 es una de las fortalezas mejor conservadas del país.

En ella estuvieron presos, sobre todo por traición,  importantes personajes históricos como Tomás Moro, Ana Bolena o Jane Grey, que posteriormente fueron ejecutados. Aunque sus habitantes más famosos son los cuervos, de los que se dice que si en algún momento desaparecieran, la Torre se desplomaría.

Pero hablemos de las joyas.

En esta Torre se encuentran expuestas la mayor parte de las joyas de la Corona Británica de las que os hemos hablado en los post anteriores. Sólo salen de allí cuando el monarca las necesita o cuando hay alguna exposición excepcional. Mientras tanto, el jefe de guardia de la torre y los Beefeaters son los encargados de velar por su seguridad.

Para hacerlo se realiza una curiosa ceremonia con siglos de antigüedad que se realiza cada día del año. Sólo se interrumpió en dos ocasiones: en la II Guerra Mundial una bomba cayó en la Torre provocando no que se anulara sino simplemente que se efectuara con retraso y cuando el rey Eduardo VIII abdicó y pasó más de un día hasta saber el nombre del sucesor.

El resto del tiempo la ceremonia comienza con puntualidad inglesa a las 21:53. El jefe de la guardia, su escolta y los centinelas de la Torre representan el mismo papel una y otra vez en la que, tal y como lleva ocurriendo más de 700 años, se intercambian las llaves para la custodia de la Torre.

Así que si queréis ver una de las colecciones de joyas más importante del mundo, ya sabéis dónde tenéis que ir.

Las joyas de la Corona Británica III

Aún quedan otras muchas más joyas de la Corona Británica de las que hablar pero sólo vamos a mencionar 4 más de ellas.

El Anillo de la Coronación.

Símbolo del matrimonio entre el monarca y la nación.

El Cetro de la Cruz.

Utilizado en la coronación de los monarcas, posee el segundo diamante más grande del mundo conocido como la Gran Estrella de África, superando los 530 quilates.

La Espada Enjoyada del Ofrecimiento.

Es la única que utilizan los monarcas en el momento de la coronación. Incluye los emblemas de la corona y fue elaborada para Jorge IV.

Otra de las joyas de la Corona Británica es:

Tiara de la gran duquesa Vladimir.

Es quizás la corona más conocida y más utiliza por la Corona Británica. Regalo de la juventud de Gran Bretaña e Irlanda, está engarzada con diamantes, aunque originariamente lo estaba con perlas.

Y, como decíamos, más son las joyas que componen el incalculable tesoro que posee la Corona Británica pero quizás estas son las más conocidas por todos.

Las joyas de la Corona Británica II

Siguiendo con el tesoro de la joyas de la Corona Británica, podemos hablar de:

Kokoshnik de Rusia.

Una preciosidad de tiara utilizada por la realeza inglesa en más de una ocasión. De inspiración rusa, está elaborada por 60 barras de platino con 488 diamantes incrustados.

La Corona Pequeña de la Reina Victoria.

Con tan sólo 9 centímetros de ancho y 10 de alto, esta pequeña corona está engarzada con 1.300 diamantes fue un encargo de la Reina Victoria ya que las otras coronas le resultaban muy pesadas.

Corona imperial del Estado.

Es una de las principales de la Corona. Realmente es la que se utiliza en la coronación de los monarcas y la apertura del parlamento desde el siglo XIX ya que la de San Eduarda es mucho más pesada.

Está compuesta por 5 rubíes, 17 zafiros, 2.868 diamantes, 273 perlas y 11 esmeraldas.

Continuará…

Las joyas de la Corona Británica

Es conocido por todos la importancia que tienen las jjoyas de la Corona Británica  que llevan atesorando desde hace siglos.

Su valor económico es incalculable al igual que la belleza de alguna de las exquisitas piezas que forman parte del elenco. Muchas encierran historias de amor, de crueldad, de guerras y todas y cada una de ellas han sido utilizadas por los miembros de la familia real en algún momento u otro de su dilatada historia.

Su patrimonio está compuesto por coronas, cetros, espadas, tiaras o anillos siendo las más conocidas, las coronas reales.

Algunas de ellas son:

La Corona de la reina Isabel

Realizada íntegramente en platino, fue realizada expresamente para la madre de la actual reina. Contiene el diamante antiguo más conocido: el Koh-i-Noor, del que cuenta la leyenda que las mujeres que lo porten adquieren un gran poder.

Corona de San Eduardo

Es la más importante y la que utiliza el arzobispo de Canterbury para coronar a los reyes de Inglaterra desde el siglo XVIII. Realizada con oro y decorada con piedras preciosas, actualmente se utiliza una copia ya que la original fue destruida.

Corona imperial de la India.

Hasta el día de hoy, sólo la ha portado el rey Jorge V para su coronación en la India. Este la mandó hacer porque ninguna joya de la Corona puede salir de suelo británico. Está elaborada con más de 6.000 diamantes, zafiros, rubíes y esmeraldas.

Continuará…