Breve historia de la joyería

En este post queremos haceros una breve introducción a la historia de la Joyería a lo largo de las diferentes civilizaciones y tiempos. Y es que, aunque parezca que es algo de hoy en día, lo cierto es que la joyería lleva existiendo desde el principio de los tiempos del ser humano.

La Edad del Bronce

Al principio eran piedras, dientes, huesos, conchas o cualquier otro mineral moldeable y fácil de encontrar lo que utilizaban para fabricar sus armas y los pequeños adornos y talismanes que utilizaban para diferenciarse de los demás. Extraían piedras preciosas que les sirvieran como herramientas y separaban las más bonitas para realizar sus joyas pero el descubrimiento del metal hizo que cambiara completamente tanto la tecnología como el uso del mismo.

Ahora sus armas, herramientas y ornamentos eran de cobre, hierro y bronce lo que hizo que se desarrollaran trabajos de orfebre para moldearlas. Además fue en esa época cuando metales como el oro y la plata así como las piedras preciosas empezaron a crear la diferenciación de estatus social.

De esa época se han encontrado valiosos tesoros de joyas entre los que destacan los brazaletes, collares, anillos, figuras y pendientes.

El Antiguo Egipto

Esta es quizás una de las civilizaciones que más uso hizo de las joyas a las que asociaban con significados y creencias religiosas por lo que mayoritariamente lo que más se han encontrado has sido amuletos de todo tipo.

Para ellos, la posesión de ciertas joyas eran indicadores de rangos, oficios, poderes, premios, decoración, como motivos rituales o como ajuar funerario de los altos cargos del Estado.

Lo que más les gustaba utilizar eran el oro, la plata, el cobre, el jade, el lapislázuli y el rubí y muchas son las que se han encontrado para su estudio gracias a la costumbre de los egipcios de hacerse enterrar con sus joyas más preciadas.

Grecia

En esta época se llevaba la combinación de oro con piedras preciosas y elaboraban piezas muy delicadas y finas con diseños simples como las hojas o las espirales. Hacían pulseras y colgantes con ámbar, pendientes tallados en cristal, diademas de oro…normalmente utilizados como ajuar funerario, destacando de aquella época la famosa máscara de Agamenón realizada completamente en oro.

Además fueron ellos los que inventaron el camafeo, que hacían de una sola pieza con un tipo de ágata que traían de la India y que denominaron Sardónice.

La Antigua Roma

Para los romanos la joyería adquiere una especial importancia ya que era utilizada por todas las clases sociales como producto de embellecimiento personal. Se fabricaban agujas para el pelo, peines, anillos, pendientes, etc y lo hacían con bronce, marfil, huesos, combinaciones de varias, etc. Dependiendo de la belleza, material y diseño indicaban un mayor nivel social.

En esa época encontramos, por primera vez, el anillo de compromiso, que originariamente era de hierro y constituía una promesa pública entre un hombre y una mujer.

Solían utilizar plata, oro, cerámica, piedras preciosas o pasta vítrea, entre otras muchas, para la elaboración de todos sus adornos.

La cultura precolombina

Famosos por haber trabajado, sobretodo, el oro y la plata, los precolombinos destacaron por sus fastuosos ajuares funerarios en los que se han podido encontrar todo tipo de ornamentos además de cascos, máscaras, armas…

Para ellos era algo sagrado que explotaron al máximo gracias a la abundancia de piedras preciosas como esmeraldas, jade o turquesas.

Los Fenicios

Eran un pueblo comerciante que se estableció en diversas colonias de la península ibérica y que desarrollaron nuevos conceptos en el mundo de la joyería tales como la soldadura del oro, lo que hizo que pudieran crear joyas muy flexibles y con menor peso. Utilizaban ganchos, remaches y charnelas para los cierres de sus creaciones; inventaron nuevas técnicas para hacer filigranas y repujados; explotaron minas de estaño, oro, plata y cobre y crearon objetos nuevos como los candelabros de Lebrija.

La época Bizantina

Fue una época de grandes ostentaciones en las que destacó el uso de las cruces de oro a modo de colgante y en la que, sobre todo los religiosos, abusaban de la excesiva cargazón de joyas.

La Edad Media

La diferenciación de estatus social se hizo mucho más evidente y la utilización de joyas era casi exclusivo de los reyes, los eclesiásticos y los nobles. Se convirtieron en símbolo de poder y riquezas destacando las piedras preciosas que venían de Oriente.

Lo que más se utilizaba eran los broches, que se pusieron de moda, o las hebillas que utilizaban una nueva técnica consistente en la colocación de capas de granate en los alvéolos realizados en el oro o la plata.

El Renacimiento

Fue el resurgir de las artes y de las nuevas tecnologías. Ya no sólo se utilizaban las piedras preciosas como joyas sino como elementos decorativos arquitectónicos en las que priorizaban el alabastro y la malaquita. Se comenzaron a utilizar, también, en la moda mediante el bordado, por ejemplo, de perlas en las indumentarias de terciopelo y seda y los grandes pintores de la época, como Durero o Holbein, utilizaban sus dotes artísticas para diseñar fantásticas piezas de joyería.

En aquella época, España fue uno de los centros joyeros más importantes gracias a los tesoros que llegaban de América.

De los siglos XVII al XIX

Fue esta una época de mayores avances tecnológicos lo que permitió que se pudieran tallar diamantes, lo que la hizo una de las piedras más demandadas del momento. Además, se pudo comenzar a fabricar en serie aminorando así los precios y dando lugar a lo que hoy llamamos bisutería.

Aparece el aderezo o conjunto de joyas que, normalmente, estaba compuesto por pendientes, collar, broche y anillo para las mujeres y hebillas de zapato, empuñadura del sable e insignia de la orden de caballería en los hombres.

Los estilos que más gustaban eran los gótico, neoclásico, egipcio y renacentista y en la Francia de esos tiempos se impuso un estilo ostentoso y recargado que su único objetivo era exhibir cuanto más, mejor. Predominaba el uso de oro, piedras preciosas y semipreciosas y acero.

La orfebrería comenzó a tener un lugar importante llegado ya el siglo XIX y muchos fueron los grandes diseñadores que hicieron las delicias de la más alta sociedad del momento. Se pusieron de moda los relojes, los sellos y las tabaqueras de oro y piedras preciosas.

A partir del siglo XX

Surgió el Art Nouveau en la joyería gracias al diseñador Lalique que cambió la idea de la misma convirtiéndola en diseño puro.

Se dieron nuevos avances tecnológicos para tallar y tratar las piedras preciosas lo que ha hecho que cualquier persona tenga acceso a su compra por lo que se ha extendido socialmente con la utilización masiva, por parte de todo el mundo, de relojes, anillos, colgantes, pendientes o pulseras.

Se puede decir que, hoy en día, las joyas se han convertido en parte indispensable de la sociedad y que prácticamente todo el mundo, con un mínimo de posibilidades, puede adquirir una joya para lucir.