Rolex, el mejor reloj del mundo

Si hay una marca de relojes mundialmente conocida es Rolex. Empresa relojera suiza con más de 100 años de historia, Rolex fabrica los relojes con más alta precisión de la relojería suiza produciendo, al día, más de 2.000 relojes.

Pero conozcamos un poco de la historia que se esconde detrás de la marca.

La empresa la fundaron los cuñados Hans Wilsdorf y Alfred Davis en el año 1905 y curiosamente ni eran suizos ni relojeros pero crearon la marca Wilsdorf & Davis (W&D), más tarde conocida por Rolex.

Fue Hans Wilsdorf quien, a la edad de 24 años, decidió montar una empresa de distribución de relojes y tuvo la grandísima idea de fabricar relojes de pulsera que fueran tan precisos como los otros. Y lo logró, recibiendo su primer certificado cronométrico oficial suizo del Official Watch Rating Centre. Años más tarde le concederían también el certificado de alta precisión que el Observatorio de Kew de Gran Bretaña facilitaba sólo a los cronómetros marinos. A partir de ahí, comenzó el negocio.

En 1919 y debido a los costes de los materiales, decidieron trasladar la empresa desde el Reino Unido hasta Ginebra en Suiza, donde ha permanecido su sede hasta la fecha.

A partir de entonces, las innovaciones a las que ha sido sometido el Rolex le han conferido la fama, el prestigio y la calidad que tanto merece.

Fueron los creadores del primer reloj resistente al agua y hermético cuya demostración la realizó la nadadora inglesa Mercedes Gleitze que cruzó el Canal de la Mancha con él; se trataba del modelo Oyster.

Crearon el primer cronómetro con cambio de fecha automático, el Rolex Datejust; el primer reloj y el rotor Perpetual, primer mecanismo automático del mundo.

Los Rolex han sido probados en todo tipo de escenarios, desde pruebas de velocidad con los pilotos de carreras más afamados, ascensiones al Everest, inmersiones a los lugares más profundos de los océanos, como la Fosa de las Marianas, vuelos intercontinentales, etc.

El Rolex GMT-Master fue creado exprofeso para los pilotos de aviones llegando a ser el reloj oficial de varias aerolíneas.

El Rolex Milgauss se concibió para el mundo científico y es capaz de soportar campos magnéticos de más de 1.000 gauss.

El modelo de Rolex Deep Sea Special, se valió de los conocimientos anteriores para ser uno de los relojes más resistente ante las condiciones más extremas.

Ha sido la primera empresa relojera en utilizar para sus productos el llamado acero 904L, un material anticorrosivo, con un pulido perfecto y que sólo se había utilizado en las industrias químicas y aeroespaciales. También han patentado el Cerachrom, un bisel para modelos profesionales que le garantiza la belleza y funcionalidad de la marca que ha sido fabricado con cerámica de gran dureza imposible de rallar.

Pero no todo son relojes en Rolex. La empresa ha creado los Premios Rolex a la Iniciativa para premiar un proyecto que mejore las condiciones de vida de los seres humanos y/o proteja el legado cultural y natural de la Humanidad. Además, también fundó la Iniciativa Artística Rolex para “Mentores y Discípulos” cuyo fin último es estimular a los jóvenes talentos del mundo.

Como vemos, una empresa emprendedora que no deja de investigar e innovar lo que la ha convertido en una de las más importantes marcas del mundo.

Bulgari

Historia

Bulgari es una de las marcas de joyería más importantes y conocidas del mundo y aunque todo el mundo piensa que su origen es italiano, la verdad es que fue Sotirio Bulgari, griego de nacimiento, quien la fundó cuando llegó a Roma a principios del siglo XX.

Al principio, Bulgari fabricaba solamente objetos de plata en una pequeña tienda de Grecia hasta que se trasladó a Roma y, con la ayuda de sus hijos Constantino y Giorgio, creó un estilo único que joyería que estaba inspirado en el clasicismo greco-romano y el Renacimiento. La tienda se llama “Old Curiosity Shop” con el objetivo de atraer a la clientela anglosajona procedente de Estados Unidos o Gran Bretaña.

Fue la tienda más representativa de Bulgari. Situada en la Vía Condotti fue el lugar de encuentro de todos los ricos y famosos del momento que no querían quedarse sin adquirir una de las únicas y magníficas joyas cuyos diseños atraían a todo el mundo.

El patriarca muere en 1934 y a partir de entonces sus herederos se hacen cargo del pequeño imperio que se está formando comenzando la expansión a París, Nueva York, Montecarlo y Ginebra en los años 70.

Ya en los años 80 serán los nietos de Sotirio, Nicola y Paolo Bulgari quienes se hacen cargo del negocio mientras que Francesco Trapani, su sobrino, será el gerente que tiene la arriesgada y acertada idea de lanzar la línea de perfumes Bulgari.

Imperio Bulgari

En 2012, 180 son las tiendas que mantiene abiertos a lo largo del mundo la marca Bulgari, entre ellas destacan Beverly Hills, Boston, Chicago, Dallas, Honolulu, Houston, Nueva York, Las Vegas, Orlando, Palm Beach, San Francisco, Waikiki. Scottsdale, Arizona y en la Ciudad de México.

Hoy en día, un 20% de la facturación de Bulgari viene de otro de los aciertos que tuvieron al fundar en 1980 la empresa Bulgari Time, encargada de elaborar los famosos relojes de la marca. Su sede está en Neuchâtel, trabajan más de 500 personas y tiene un gran éxito entre sus clientes habituales por el desarrollo de sus propias piezas y mecanismo que incluyen un calendario perpetuo, una segunda zona horaria y un tourbillon.

Su secreto ha sido el saber adaptarse a las modas del momento y a las necesidades de sus clientes. Si en los años 20-30 las joyas estaban enmarcadas en el Art Decó con formas estilizadas y depuradas, en la II Guerra Mundial se tiende más al diseño inspirado en el clasicismo greco-romano, en los 50 se apuesta por la combinación de piedras preciosas en diseños más sofisticados, en los 70 gana la diversidad y el Pop Art, en los años 80 ganan los volúmenes y los colores y en los años 90 gana la utilización del oro amarillo.

Hoy en día es una de las marcas más conocidas del mundo y, además de las joyas y los relojes, también está inmersa en el mundo de la hostelería al llegar a un acuerdo con la cadena hotelera Marriott’s.

 

El diamante Beau Sancy

Una de las joyas más deseadas y codiciadas de los últimos tiempos y que ha servido para cerrar alianzas, saldar deudas o dar prestigio a la casa real que la poseyera ha sido el diamante Beau Sancy.

Historia

Tras haber pasado por las manos de varias familiar reales de Europa, el diamante Beau Sancy fue subastado en el año 2012 por la casa Sothesby´s de Ginebra por un valor de 7,6 millones de euros.

Su historia se remonta a la mitad del siglo XIV en la que fue encontrado en las minas del estado indio de Andhra Pradesh. Con 34,98 quilates, forma de pera y corte de doble rosa, encandiló a Carlos el Temerario, duque de Borgoña y después, tras su muerte, perteneció a la Corona de Portugal hasta que el diplomático Nicolas Harlay, lord de Sancy, lo adquirió nada más conocer su existencia en Constantinopla.

Su segundo dueño fue el rey de Francia Enrique IV que lo adquirió por 25.000 escudos ante la insistencia de su esposa María de Médicis que se encaprichó de él nada más verlo. Lo utilizó por primera vez el día de su coronación como reina de Francia, 6 años después, en 1610. Al día siguiente el rey de Francia fue asesinado y María de Médicis tuvo que exiliarse de Francia y para saldar sus deudas marchó a Holanda y vendió el diamante Beau Sancy al príncipe Federico Enrique de Orange-Nassau, quien lo utilizó como regalo de bodas de su hijo con María Estuardo, hija del rey Carlos I de Inglaterra.

A la muerte de la Estuardo volvió de nuevo a manos de la corona de Orange-Nassau aunque tras la boda de Guillermo III con María II Estuardo, el diamante regresó a manos inglesas. Al morir el matrimonio sin descendencia, la joya pasó a la monarquía prusiana acabando por adornar la corona real de Prusia.

Subasta

Durante las dos Guerras Mundiales, el diamante Beau Sancy fue trasladado por su seguridad a una cripta en la que estuvo custodiada hasta que las tropas británicas la restituyeron a Prusia donde su último dueño, príncipe Jorge Federico de Prusia la subastó en el año 2012.

Tiffany & Co.

La joyería Tiffany & Co. fue fundada por Charles Lewis Tiffany llegando a convertirse en una de las más importantes del mundo.

Nacido en EE.UU en 1812 dejó su pueblo natal y junto a su amigo John Young y 1000$ en el bolsillo llegó a Broadway donde abrió una tienda en la que vendía un poco de todo (artículos de papelería, paraguas etc.). Años después, y por casualidad, se encontró en la calle con un cable y lo utilizó para hacer souvenirs que tuvieron un éxito inesperado.

Mientras se gestaba la Guerra de Secesión, Tiffany se dedicó a fabricar espadas y medallas lo que hizo que el negocio fuera viento en popa y los ingresos aumentaran significativamente. Cuando finalizó la Guerra y con el dinero conseguido, se especializó en objetos de plata, oro y piedras preciosas con lo que su clientela se hizo más selecta y sus ingresos se dispararon.

Cuando falleció en 1902, sus herederos consiguieron la astronómica cifra de 35 millones de dólares, lo que para la época era una auténtica fortuna y un nombre y una reputación mundial.

Tiffany & Co.

Entre sus clientes han estado la reina Victoria, el zar de Rusia o el sah de Persia. Su tienda más famosa se encuentra en la Quinta Avenida de Nueva York y fue protagonista secundaria de la película de Audrey Hepburn, Desayuno con diamantes.

Tiene sucursales en Panamá, Japón y Europa.

Fabergé

Karl Gustavovich Fabergé

El conocido joyero ruso Karl Gustavovich Fabergé nació en San Petesburgo en 1846 y ha sido considerado uno de los orfebres más destacados del mundo famoso por la realización de los 69 huevos de Pascua que llevan su nombre.

Trabajó diversos metales y piedras preciosas en todos los estilos (barroco, renacentista, art Nouveau…) y se ganó una gran reputación como diseñador. A lo largo de su vida trabajó prácticamente para la familia Imperial Rusa aunque también efectuó trabajos para otras monarquías europeas. A parte de los famosos huevos, Fabergé también elaboró cálices, figuras de animales en miniatura, bomboneras y otros objetos.

Los Huevos Fabergé

El primer huevo que realizó fue un encargo del zar Alejandro III para su mujer María. Era un huevo con cáscara de platino que albergaba otro de oro. Dentro de este último se encontraba la figura de una gallina en miniatura con la corona imperial rusa. A partir de entonces, la zarina le encargaba uno distinto cada Pascua.

Fabergé fue nombrado proveedor oficial de la corta imperial rusa y desde entonces colaboró con orfebres y maestros joyeros de la talla del ruso Michael Perkhin y los finlandeses Henrik Wigström y Erik August Kollin.

Su inspiración venía, como hemos dicho, de distintos estilos artísticos que entremezclaba así como en varias obras de arte que visitaba en sus viajes por Europa. Gracias a ello, creó huevos conmemorativos como el que hizo para la coronación de Nicolás II.

De los 69 huevos que elaboró sólo se conservan 61 de los cuales 52 son imperiales. El resto se consideran perdidos o destruidos.

Los materiales que utilizaba para realizarlos eran muy variados utilizando, entre otros, platino, plata, cobre, oro, acero… y combinándolos para darle color a la cáscara de los huevos. Su técnica recibió el nombre de guilloché y consistía en un tratamiento de grabado superficial sobre metal que consiste en hacer ondas, estrías o cualquier otro dibujo, de un modo repetitivo y simétrico que se podía hacer a máquina o a mano.

Los huevos podían contener jaspe, cristal de roca, lapislázuli, malaquitas u otros materiales, incluso madera. Estaban decorados con piedras preciosas como esmeraldas o zafiros.

Desgraciadamente, la Revolución rusa acabó con la empresa de la familia Fabergé y no volvieron a realizarse este tipo de trabajos. El joyero Fabergé murió en Suiza en 1920 y con él el secreto de tan famosos huevos.

Huevos Fabergé famosos

Regalados por Alejandro III a su esposa, la emperatriz María Fyodorevna (Dagmar de Dinamarca):

Huevo de gallina con pendiente de zafiro

Huevo del Cáucaso

Huevo enrejado de diamantes

Regalados por Nicolás II a su esposa, la emperatriz Alejandra Feodorovna:

Huevo de la coronación

Huevo de los lirios del valle

Huevos Kelch:

Huevo de la flor del manzano