Las Joyas de la Corona Española

Joyas de la Corona

Aunque las denominemos joyas de la Corona Española, realmente la Corona Española no tiene una colección de joyas como puede tenerla la Corona Inglesa. Más bien se trata de una serie de joyas que han pasado de reina a reina desde hace relativamente poco.

Desgraciadamente, muchas de ellas se destruyeron en el incendio del Alcázar Real y la Guerra de la Independencia. El hecho de que los problemas económicos y la ausencia de monarquía durante unos años tampoco ayudaron mucho a la conservación de dicho patrimonio.

Las más antiguas

Y eso es lo que son, Patrimonio Nacional. Quizás, las joyas más antiguas de un monarca que poseemos se trate de la corona y el cetro de Isabel la Católica y la espada de Fernando el Católico. Ambos destacan por su sencillez y reposan en la Capilla Real de Granada.

Después está el tesoro del Sacro Imperio, que está custodiado en el Museo de Historia de Arte de Viena y que correspondió al Emperador Carlos V de Alemania y I de España.

La famosa Perla Peregrina, que llegó a manos de la actriz Elisabeth Taylor o el diamante Estanque son ejemplos de una gloria pasada que no perduró en el tiempo, ya que las joyas de la monarquía española son privadas de cada uno de los miembros que la posea.

Las más valiosas

Hoy en día, lo que sí que se atesora como un auténtico tesoro, son la Corona y el Cetro con el que los monarcas han sido proclamados a lo largo de los años.

Ambas están custodiadas en una cámara acorazada del Palacio Real de Madrid bajo estrictas medidas de seguridad y utilizándose solamente en las proclamaciones reales, tal y como ha ocurrido en la del actual rey Felipe VI y en los entierros reales. La primera vez que se usaron fue en la proclamación de la reina Isabel II, después en la de Alfonso XII, Alfonso XIII, Juan Carlos I y Felipe VI.

La más valiosa de las joyas que pertenece, hoy en día, a la monarquía española, es la tiara conocida como Flor de Lis. Una preciosa tiara en platino y diamantes, tallada con el símbolo de los Borbones, la flor de lis. Ésta fue adquirida por Alfonso XIII como regalo de bodas. Otra joya digna de mencionar es que acompañaba el regalo de bodas de Alfonso XII, el llamado Collar de chatones. Un collar de diamantes a los que el rey iba añadiendo un par de ellos más en cada cumpleaños de su esposa.

En Subastas Darley no disponemos de esas joyas pero sí que contamos con una gran selección que hará que cualquiera que las adquiera se sienta de la realeza.

Circonita

La circonita como tal es una gran desconocida pero si os decimos que es el diamante de los pobres seguro que os sonará más.

Circonitas o Diamantes

Son tan similares que sólo un experto o alguien que tenga conocimientos gemológicos, las diferenciarán y es que la circonita es incolora, de material duro y no tiene ninguna falla óptica. Además tiene un muy bajo coste y es muy duradera, por lo que su utilización en joyería está más que justificada.

Para diferenciar entre circonita y diamante necesitas saber que la circonita es una piedra sintética, no conduce el calor como el diamante, es transparente y, a través de luz ultravioleta, tiene un color lila.

Características

Como hemos dicho, se trata de una piedra creada en laboratorio, por lo que los colores que puede adoptar son muy diversos, aunque el que más se da es el azul.

En la escala de Mohs tiene un 8,5 mientras que el diamante es la piedra preciosa más dura que existe con un 10 en la escala.

La circonita, además, es mucho más densa, se raya con facilidad y tienen propiedades físicas y químicas muy diferentes.

Subastas Darley

En Subastas Darley sabemos que la circonita es una de las piedras más demandadas por los compradores por las razones antes señaladas. Imita muy bien al diamante y es mucho más económica.

Por ello, hemos querido incluir varias piezas en nuestras subastas y dar acceso a que nuestros usuarios puedan adquirirlas de una manera cómoda, sencilla y muy económica.

Algunas de las joyas que tenemos para vosotros son las siguientes:

Anillo de circonitas

Anillo de circonitas

Aderezo de fallera con circonita

Aderezo de fallera con circonita

Así que entrar en www.subastasdarley.com y haceros con alguna.

El Museo de joyas reales en Alejandría

El Museo

Hoy os hablamos de uno de los museos que está dedicado a joyas reales, el Museo de las Joyas Reales que se encuentra en Alejandría, Egipto.

Este Museo está dedicado a la princesa Fátima Al-Zahraa fundadora del palacio donde se ubica el mismo. Las joyas que allí se muestran pertenecen a la dinastía de Mohamed Alí y tienen un incalculable valor histórico y económico.

Situado en un edificio de estilo italiano, el Museo de Joyas Reales se inauguró la primera vez en el año 1986 y decimos primera, porque durante un tiempo estuvo cerrado debido a la inestabilidad vivida en Egipto tras la revolución que derrocó al Mubarak.

Es un bello edificio en el que no falta detalle. Mármol, frescos italianos, parqué en los suelos y un magnífico jardín componen el palacio hoy sede del Museo.

La Colección

En el Museo podemos contemplar más de mil piezas entre diamantes, anillos, pulseras, cetros, coronas de platino,… pertenecientes, sobre todo, al rey Faruq, su mujer y su hermana.

Aunque no muy grande, el Museo está dividido en dos salas conectadas por un largo pasillo con diez ventanas de cristal. En una de las salas podemos contemplar las coronas reales de la princesa Shuikar y la reina Farida. Una de ellas está compuesta por 2.159 diamantes y perlas blancas.

En la otra sala, más objetos y joyas de la princesa Faiza, entre ellos encontramos una espléndida carta escrita en oro puro.

Una visita de parada obligatoria si os gustan las joyas y queréis conocer un poco más la clase de vida que llevaba la realeza en Egipto siglos después del dominio de los faraones.

En Subastas Darley no os podemos ofrecer ninguna de esas joyas pero lo que sí que podemos hacer es ayudaros a crear vuestro propio museo con la adquisición de joyas realmente especiales.

El Oro

El preciado oro.

Hoy hablamos de la pieza reina de las joyerías, la más demandada y la que más encontramos en el mundo: el Oro.

Conocido por el hombre desde el IV milenio a. C, el oro ha sido utilizado como moneda, joya, como componente electrónico, etc.

Características.

Es el material más dúctil y maleable de todos los que se conocen. Es conductor de la electricidad y el calor además de que no se altera por la humedad, el aire o la mayoría de los agentes químicos, lo que lo hace ideal para componentes espaciales, por ejemplo. Además, no se oxida, por lo que siempre conserva su brillante color amarillo.

El oro tiene también una gran ventaja con respecto al resto de metales y es que se encuentra en casi cualquier parte del mundo, siendo muy fácil conseguirlo. Se encuentra en el agua del mar, el plancton, las rocas e incluso en los minerales de otros metales. Eso sí, es sensible al cianuro, el cloro o el mercurio.

El oro puro tiene 24 quilates pero no se utiliza prácticamente, ya que en ese estado es muy blando. De hecho, el más utilizado es el de 18 quilates y se suele alear con algún otro metal como la plata o el cobre.

Lo último sobre el oro es que se ha puesto de moda utilizarlo en estado puro para realizar platos gastronómicos de alto nivel. Aunque no es algo nuevo, no deja de ser chocante. En la antigüedad creían que si lo ponías en los alimentos se prolongaba la vida; bajo el reinado de Elizabeth de Inglaterra las frutas estaban adornadas con oro en sus convites, en el antiguo Japón no han dejado de utilizarlo desde hace siglos y lo alquimistas creían que tenía propiedades medicinales.

Lo uses para lo que lo uses, lo cierto es que en todas las casas seguro que hay una pieza de oro de mayor o menor valor (sentimental o económico) y en Subastas Darley queremos ayudaros a conservarlos de la mejor manera posible.

Anillo con turquesa natural en oro amarillo

Anillo con turquesa natural en oro amarillo

Conservación

Es muy importante que, por lo menos, cada dos años le prestemos la atención que se merecen a las joyas y otros artículos de oro que tengamos en casa.

Debemos lavar las piezas de una manera periódica con jabón líquido, agua y un cepillo de cerdas suaves y hay que pasarle una gamuza suave para secar los restos que hayan podido quedar. También podemos poner a hervir agua con unas gotas del jabón líquido o lejía e introducir las joyas en ella, cepillar, aclarar y secar cuidadosamente.